lunes, 18 de mayo de 2015

Semana 13



Medicina psicosomática: Desarrollo histórico y diversos enfoques. Trastornos psico-fisiológicos, las fases de la enfermedad, el estrés psicosocial, inmunidad, dolor y reducción del dolor por medios psicológicos.


Según la OMS (Organización Mundial de la Salud), llamamos “Salud al estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades.”

Hace ya tiempo atrás se le ha dado una gran importancia a la influencia de los estados de ánimo, eventos desafortunados, carácter de cada persona, los conflictos y frustraciones que a lo largo de la vida diaria se tienen o se presentan se ven reflejaos en las enfermedades. La medicina psicosomática postulo que el cuerpo y la mente no son 2 cosas diferentes sino dos niveles de integración del organismo. Lipowski quien observa, describe y formula las relaciones entre los estados, procesos, eventos psicológicos y biológicos que ocurren en una persona. 

La mayoría de las enfermedades que surgen y dañan la salud del ser humano tienen una gran relación y son incididas por factores psicológicos. Existe una constante lucha por erradicar la separación que muchos autores hacen entre lo psíquico y lo corporal, los síntomas físicos de origen mental se expresan por vía del sistema nervioso autónomo. Lo cual nos dice que existe una enorme relación ya que las dos hacen un mismo complemento para un mejor entendimiento de donde surgen los problemas y las enfermedades. Nuestras emociones contribuyen a la causa de trastornos fisiológicos ocasionando cambios estructurales de los órganos y sistemas. En el momento en que una persona se siente triste sin ganas de hacer algo, su sistema inmunológico decae igualmente, así como también el cuerpo no tiene la mayor capacidad de realizar las actividades; es un ejemplo de que realmente lo psicológico interviene para generar lo fisiológico.

Hay dos formas de abordar este campo.

1.    Una es limitándolo a ciertas enfermedades: la úlcera péptica, la colitis, el asma bronquial, la hipertensión arterial, el hipertiroidismo, la artritis reumatoide, ciertas dermatitis, entre otras.

2.     La otra es pensando que en algún grado todas las enfermedades son psicosomáticas y que designar con este nombre a algunas es erróneo porque implica que hay otras que no lo son.

Todas las enfermedades derivan, en cierto modo, de agentes externos que en ocasiones no tiene nada que ver con a nivel del organismo, por eso considero que todas las enfermedades pueden ser o tener algún rasgo psicosomático. En principio, todas las condiciones médicas son influidas en mayor o menor grado por factores psicológicos y éstos pueden ser identificados en la mayor parte de los pacientes.
Hoy en día, el concepto de enfermedades psicosomáticas específica, ha caído en desuso. En su lugar, se reconoce la importancia del papel que juegan los factores psicológicos y sociales en los trastornos somáticos y en el cuidado de los enfermos.


·         Trastornos psico-fisiológicos y las fases de la enfermedad

Sabemos que en la historia natural de cualquier enfermedad hay tres fases y estas deben ser tomadas en cuenta en la examinación de cualquier suceso patológico:

1.    La fase preclínica antecede a la aparición de las manifestaciones clínicas. Aquí las causas son predisponentes e incluyen dos clases de factores: factores genéticos y experiencias tempranas.

2.    La iniciación de las manifestaciones clínicas: las causas que precipitan la enfermedad actúan solamente por periodos relativamente cortos y no son las mismas causas que predisponen. En esta fase se pasa de factores específicos a los inespecíficos

3.    La fase clínica: pueden entrar en juego tanto mecanismos específicos como inespecíficos, ya sea en forma aislada o e n combinación, influyendo en el curso de las exacerbaciones y de las complicaciones del estado patológico. Se considera que, en esta fase de la enfermedad, los factores patogénicos que influyen en su curso, remisiones y exacerbaciones son diferentes de los implicados en las dos fases anteriores.


·         El estrés psicosocial

Quienes no aceptaron e l concepto de especificidad psicológica sugirieron que un trastorno psicofisiológico dado es producido por el pacto de un estrés psicológico inespecífico en una persona que tiene una vulnerabilidad física específica.
Estrés se refiere a la experiencia de un organismo que confronta una tensión persistente.
El término estrés psicosocial se refiere a las situaciones sociales y estados psicológicos tales como conflictos, frustraciones, pérdidas o amenazas que pueden activar emociones y producir cambios fisiológicos.
Esta forma de estrés actúa a través de la actividad simbólica y de las emociones que suscita.
Varios estudios indican que es más probable que una enfermedad se inicie después de que una persona ha experimentado un cambio adverso en su vida, si este cambio le exigió grandes esfuerzos para adaptarse a él.


·         Dolor e inmunidad

El dolor es un fenómeno que en los humanos tiene gran complejidad y que, como la angustia, no sólo ha de ser explica do sin o comprendido Para comprender el dolor no basta conocer su sentido biológico al servicio de la preservación del individuo, ni sus bases fisiológicas. Tampoco basta considerar los aspectos conductuales explícitos, ni es suficiente el modelo animal. Es necesario tomar en cuenta la experiencia subjetiva.
Es aún un fenómeno central en la medicina clínica por dos razones: una es que con frecuencia nos conduce al diagnóstico, y otra, que cuando no guarda proporción con su causa aparente se convierte en un problema de difícil solución.
Es interesante mencionar que los médicos difieren en sus actitudes hacia el dolor. Hay quienes quisieran librar a sus enfermos del dolor a toda costa y quienes quisieran que sus enfermos mostraran una tolerancia heroica hacia el mismo.
El dolor es con frecuencia un problema y es deseable que el médico conozca el significado que tiene para cada persona.


·         Reducción del dolor por medios psicológicos 

Mediante la hipnosis y la sugestión es posible causar dolor y también aliviarlo. En ciertos casos la persuasión y -el entrenamiento autogénico pueden atenuar el dolor.
Es increíble que también la concentración espiritual, la disciplina y el autodominio también disminuyen la conciencia del dolor.
La influencia hipnótica puede ejercerse tanto sobre la experiencia actual del dolor como sobre el recuerdo de la experiencia. La hipnosis ha sido usada como parte de un programa para el manejo del dolor. No hay duda de que con su uso algunos dolores disminuyen, por lo menos temporalmente.



Bibliografía:

1.- Ramón de la Fuente, Psicología Médica, Nueva Versión 1992; Ed. Fondo de Cultura Económica.
2. López Ibor, Ortiz Alonso, Ibor Alcocer. Lecciones de Psicología Médica, 1a.   Edición, 1999. Ed. Masson.

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